- Trata de tener muy cerca tus fósforos o tu encendedor
- Presiona la perilla del horno y luego gírala mientras la sigues presionando hasta la potencia máxima
- Sigue presionando la perilla, no la sueltes ni disminuyas la presión, y acerca el fósforo encendido hacia donde se prende la llama
- Una vez que se ha prendido la llama, y sigues presionando la perilla, cuentas hasta 20 segundos o un poco más y luego recién puedes soltar la perilla y ajustas el nivel de temperatura que quieres ponerle a tu horno sin hacer presión en la perilla.
Como verás el secreto es mantener la presión sin soltar, si dejaste de presionar y se te apagó la llama, espera unos 30 segundos a más para tratar de encenderlo de nuevo. Eso es todo, te deseo que tengas muchos platos horneados deliciosos

